11 April 2013

El árbol de los frutos (digamos) de oro

Dicen que España es el sitio ese donde uno trabaja y los demás supervisan. La cosa adquiere un significado especial cuando uno dibuja por trabajo y los demás acompañan por pura diversión. Es lo que pasó hace unas semanas cuando Víctor tuvo que ir a hacer un dibujo de los Pabellones Güell para un libro en el que está trabajando, y unos cuantos decidimos ir con él. Para supervisar (digamos).
Como el chico suele hacerlo bastante bien y había poco que supervisar, nos pusimos también nosotros a dibujar. A mí me atrajo un detalle de la fachada por su curioso diseño de ladrillos y baldosines. La figura alta de la izquierda se supone que era —según alguien me contó de la historia del guarda— el árbol de las manzanas de oro mencionado en el poema L'Atlàntida de Jacint Verdaguer. Algún detalle debió de perderse en las sucesivas versiones porque horas después, al investigar el texto, las manzanas resultaron ser naranjas.

The golden fruits (let's say) tree
They say that Spain is that place where one works while the other supervise. This takes on a special meaning when one draws as a work and the other accompany him for fun. That is what happened some weeks ago when Víctor had to draw the Güell Pavilions for a book on which he is working, and some of us decided to go with him. Mainly to supervise (let's say).
As the guy usually do quite well and there was not so much to supervise, we also started drawing. A detail of the facade took my attraction because of its curious design made of bricks and tiles. The tall figure on the left side was supposed to be —as someone told me from the guard's tale— the golden apple tree mentioned on Jacint Verdaguer's poem L'Atlàntida. Some details must got lost in the succeeding versions because hours after, taking a look at the text, apples ended up being oranges.

Golden oranges