20 September 2012

Drawing with Nina

Este verano Nina Johansson vino a Barcelona con objeto de dibujar la  Sagrada Familia para un libro que está preparando (y que tengo muchas ganas de ver). Algunos de nosotros nos unimos a ella una tarde en que centraba su atención en las inmediaciones y no en el templo (que todos tenemos bastante visto). Yo dibujé este kiosko que se estaba poniendo las botas de vender refrescos a los guiris.
Mientras dibujaba me di cuenta de que hay una especie de nueva generación de turistas que se han añadido en buena parte a los europeos, americanos y japoneses de toda la vida. Me pareció oír sobre todo hablar muchos de ellos en ruso (quizás polaco o ucraniano). Orientales también, pero que no sonaban a japonés (quizás chino o coreano). Y latinoamericanos hablando otro español, todos muy bien vestidos (quizás tan solo menos vestidos de marca). Pensé que quizás en muchos casos eran de los mismos países de donde nos llegan emigrantes tratando de buscarse la vida.
Y en esas estaba cuando de repente apareció una familia francesa (quizás belga o canadiense). El niño perseguía a las palomas y yo me acordé de que unos días antes en Santo Domingo, viendo a los niños haciendo lo mismo, me di cuenta de que no había mucha consola, ni  columpio, ni balón, ni raqueta por allí. Para jugar casi no había más que palomas... y pensé que por aquí cerca los niños tienen otros alicientes como para andarse con palomas. Y mira por dónde llega el crío éste y se pone a perseguir al bicho. Seguramente para llevarme la contraria.
La tarde con Nina comenzó en realidad a la hora de comer y se prolongó hasta más allá de la medianoche. Ella no paró de dibujar en ningún momento, decía que todo le podía servir para ambientar el libro, desde la etiqueta de la cerveza hasta los calamares fritos. Todos sus dibujos eran fantásticos según los iba haciendo
¡Hasta la vista, Nina! (¿El próximo verano, quizás?)

Drawing with Nina
This summer Nina Johansson came to Barcelona in order to draw the  Sagrada Familia for a book on which she is working (and I look forward to see).  One afternoon some of us joined her for some sketching. She was working the surrounding area and not inside the temple. I drew this food stand that was making a killing selling drinks to the tourists.
While drawing I realized that there is a kind of new generation of tourists who have joined  on the last years with the good old european, american and japanese people. I heard many of them speaking russian (maybe polish or ukrainian). Oriental people speaking with new non-japanese sounds (maybe chinese or korean). And latin people who speak another spanish, all them very well dressed (or at least with famous brands). In many cases, I thought, the same countries from which immigrants come to us trying to make a living.
I was engrossed in this when a french family appeared (maybe belgian or canadian). The boy was chasing pigeons and I remembered that a few days before in Santo Domingo, watching the kids doing the same, I realized that there were not many consoles, or swings, or balls, or rackets around to play with, almost nothing but pigeons... and I thought kids around here have other lures to give a damn about pigeons. And guess what, the french kid starts chasing these critters. Just to take my opposite, I'd bet.
The evening with Nina actually began at lunchtime and continued until past midnight. She did not stop drawing at any moment, she said that everything could serve for the book, from the beer label to the fried calamari. All her drawings looked gorgeous as she made them.
Till next time, Nina! (Next summer, perhaps?)